sábado, 11 de abril de 2015

MICROSOFT FABRICARA PC EN SU ANIVERSARIO



El pasado viernes, día tres de abril, Bill Gates envió un correo electrónico a todos los empleados de Microsoft. No es una práctica habitual para el fundador de la compañía, retirado del día a día de las operaciones desde el pasado año y más centrado en la labor filantrópica de su fundación, pero el correo estaba más que justificado. La compañía que fundó junto a Paul Allen cumple estos días 40 años.
Lo hace transformada en un gigante que va mucho más allá de Windows pero que ha tenido que adaptarse a una realidad muy diferente. Hace una década Microsoft era el rey indiscutible de la informática gracias a su ubicuo sistema operativo. Hoy reconoce que es un jugador más. "Vivimos en un mundo multiplataforma", resume Gates en su carta.
Bajo la dirección de Satya Nadella, presidente desde febrero de 2014, la compañía se ha centrado en la nube y los servicios como nueva estrategia para el crecimiento pero la herencia de Steve Ballmer, que dirigió la compañía desde el año 2000 hasta la llegada de Nadella, sigue presente en la forma de un creciente impulso a su negocio de hardware.
Microsoft no sólo es el proveedor del sistema operativo para ordenadores de terceros fabricantes. Tiene una gran división de móviles surgida de la adquisición de Nokia, fabrica sus propias pizarras interactivas para salas de conferencia y acaba de presentar unas futuristas gafas, HoloLens, con las que es posible mezclar imagen real y sintética.
Tal vez más significativo, sus propios PCs se han convertido en el mejor embajador de las últimas versiones de Windows. Lenovo, HP, Dell o Acer siguen fabricando PCs, sí, pero ahora compiten no solo entre ellos sino directamente con la empresa de Redmond.
Casi como regalo de cumpleaños, Microsoft acaba de presentar la tercera generación de Surface, su gama de híbridos entre tableta y PC. La versión profesional de este producto llegó al mercado en primavera del pasado año pero esta nueva versión, más económica y de pantalla más compacta, es el sucesor de los productos que hasta ahora apostaban por la versión RT del sistema operativo Windows y los procesadores ARM.
Ambos se han quedado por el camino. Surface 3 utiliza la misma arquitectura X86 de Intel que el resto de ordenadores y la versión 8.1 de Windows. Es compatible, por tanto, con todas las aplicaciones del sistema operativo y se podrá actualizar a Windows 10 cuando llegue al mercado este próximo verano. Microsoft no seguirá desarrollando la versión RT del sistema operativo y parece haber abandonado el interés por los procesadores ARM para cualquier aplicación relacionada con tabletas o informática convencional. Sigue usando esos procesadores, como el resto de la industria, en sus teléfonos móviles.
Surface 3 saldrá a la venta a partir de mayo por 599 euros en su versión básica. El teclado que funciona como cubierta y el bolígrafo digital no están incluidos en el precio. Su funcionamiento es similar a los mismos accesorios que ya estaban disponibles para la versión Pro del dispositivo.
Surface 3 representa en muchos sentidos la madurez de Microsoft como fabricante de hardware. Esta gama de productos supone ya el 4% de los ingresos de la compañía. Microsoft aún no ha conseguido convertir Surface en un generador de beneficios, pero está lejos ya de las pérdidas que trajo su primera versión en 2012. La venta de estos productos genera más de mil millones de dólares para las arcas de la empresa y las ventas han crecido más de un 24% en el último año. Si mantiene su tendencia, pronto será un buen negocio con el que complementar el resto de sus divisiones.
Más complicada de rentabilizar será su inversión en Nokia. Microsoft compró parte del fabricante de teléfonos finlandés por casi 7.000 millones de dólares en 2014. La empresa ha conseguido impulsar las ventas de teléfonos Lumia. En el último trimestre vendió 10,5 millones de teléfonos, un 28% más que en el mismo periodo del pasado año, pero la integración de la empresa en el organigrama de Remdond le ha costado a la empresa 243 millones de dólares durante el trimestre. Windows Phone, además, ha perdido cuota de mercado en varios países, según el último informe de la consultora Kantar Worldpanel. En los tres meses que acaban en febrero de 2015 la compañía ha perdido dos percentiles en la cuota de mercado en España, ahora situada en el 2,9% del mercado.
La esperanza para estos productos es que Microsoft consiga la misma dinámica que con otra de sus divisiones, la de las consolas Xbox. Durante años la apuesta por el videojuego de Redmond fue deficitaria pero a largo plazo ha terminado siendo un acierto estratégico.