miércoles, 8 de abril de 2015

Varios miembros de la Fed defienden una subida de tipos en junio





Varios miembros del banco central estadounidense están a favor de que las subidas de tipos se inicien en junio, según han reflejado las actas de la Fed.
No obstante, otros oficiales de la institución monetaria que preside Janet Yellen consideran que sería apropiado hacerlo en la última parte del año por el impacto del dólar y del petróleo en la inflación, que justificarían este retraso.
Sólo una minoría, apenas dos miembros, consideran que habría que aplazar el esperado aumento del tipo de interés hasta 2016.
Tras la reunión celebrada los pasados 17 y 18 de marzo, la propia presidenta del banco central advirtió de que "no se puede descartar" que se produjera una subida en la esperada cita de junio, siempre y cuando los datos macroeconómicos justifiquen el movimiento.
No obstante, la economía estadounidense parece haber perdido ritmo en los últimos meses y el mercado laboral ha sufrido un frenazo inesperado en marzo, lo que puede llevar al banco central a extremar la cautela.
En marzo, la creación desaceleró fuertemente su ritmo de crecimiento hasta los 126.000 nuevos puestos de trabajo, desde los 264.000 de febrero, aunque la tasa de paro se mantuvo estable en el 5,5%.
En la reunión, celebrada antes de publicarse el informe de empleo de marzo, los participantes anotaron una "una mejoría amplía" que incluye "sólidas ganancias en el empleo" y se mostraron moderadamente optimistas con la evolución de la economía.
"La mayoría vio que los riesgos para el panorama económico y del mercado laboral están equilibrados", recogen las minutas, aunque casi todo los miembros observan que existen "riesgos potenciales como resultado de acontecimientos económicos y financieros externos".
Sobre la evolución de la inflación, las minutas destacan que "no existe un criterio único" para comenzar la subidas de tipos y que una mejora más sólida en el empleo y la confianza de que la inflación subirá al 2% en el medio plazo podrían ser señales de que la normalización podría llegar antes de que se produzcan incrementos en la inflación principal o los salarios.
"Nuevas mejoras en el mercado laboral y una estabilización de los precios energéticos y del tipo cambio del dólar podrían en su conjunto ser útiles a la hora de generar confianza de que la inflación subirá", agregan.